
El que le hayan restado facultades, para Carlos Corona, secretario general del Congreso, no es falta de confianza, sino ceñirse a la ley. (Nota: hasta el lunes 2 de agosto aún no se oficializaba su salida)
Por Amado Vázquez
Fotos: Política
«Ha sido un clima de linchamiento y de repente establecen etiquetas, pero yo no pedí facultades… los diputados determinaron que fuera el esquema de operatividad», dice públicamente Carlos Corona, el secretario general del Congreso del Estado, luego de que los legisladores determinaran acotar sus facultades.
Carlos Corona, ex dirigente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) y personaje cercano a Beatriz Paredes Rangel (que Beatriz –dicen- decidió no reconocer), se encuentra en el «ojo del huracán» desde que Héctor Alvarez Contreras, diputado del PAN, exhibiera diversos manejos poco claros y hasta lo denunciara penalmente.
El inicio
Recién llegado a la LIX Legislatura, los legisladores del PRI auguraban una tersa relación con su secretario, embestido con el poder de Beatriz, sin embargo, al paso de los meses, la relación comenzó a deteriorarse por muchas y muy variadas circunstancias, pero en especial una: la falta de transparencia.
El tema de la cuenta 8000 de la pasada legislatura, el aire acondicionado en el Congreso, así como omitir sancionar a ex diputados que no regresaron los vehículos oficiales o que lo hicieron cuando quisieron, sin sanción, motivaron que Alvarez Contreras incluso lo denunciara penalmente por no cumplir con sus obligaciones.
Todos pensaban en el PRI que el tema tendría solución… pero los ánimos volvieron a exasperarse entre la bancada mayoritaria del Congreso luego de que se filtrara a los medios de comunicación que el Secretario ganaba más que los propios diputados y que se había comprado dos vehículos de lujo: uno para él y otro para su esposa.
El nudo
La denuncia de Héctor Alvarez, realizada apenas hace un par de semanas, de que un día sí, y otro también, se cambiaron los sueldos de los funcionarios para denotar que ganaban menos, derramó el vaso, pues a todas luces los manejos poco claros de Corona –incluso con los números presentados a Alvarez parcialmente-, pusieron en entredicho la credibilidad del PRI y la del propio Corona.
Ante ello, cabildeo de por medio, los legisladores, primero, los priístas, se reunieron para darle un espaldarazo pero a la vez para exigirle cuentas, que al resultar también poco claras, optaron por irse a medidas más extremas… pero parece que no hubo nada claro de Corona, que, para sus compañeros de bancada «nos está desgastando innecesariamente».
Los cabildeos
El pasado miércoles 28 de julio, se reunieron los integrantes de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado a fin de analizar el tema de las presuntas irregularidades del funcionario de la legislatura, y llegado el caso, tomar una decisión al respecto.
Previo a ello, entre los cabildeos, las fracciones del Partivo Verde Ecologista, representada por Enrique Aubry y del PRD, por Raúl Vargas, acordaron con su homólogo del PRI, Roberto Marrufo, darle menos facultades a la Secretaría General.
Ya se había evidenciado una fractura entre los coordinadores debido al tema Corona, pues tanto la coordinación del Verde, como la del PRD, habían determinado retirarle su apoyo a Carlos.
Acotar su poder
En la Junta de Coordinación habían determinado acotarle el poder absoluto en la administración de los recursos del Congreso creando comités de adquisiciones y de planeación, pero a fin de cuentas, nadie, especialmente Raúl Vargas, decidió cargar con el «muertito» de manejar las adquisiciones.
Quedaba en el aire el tema de la renuncia de Carlos, pero Raúl Vargas precisamente fue quien le regresó la «bolita» a Roberto Marrufo, incluso, quienes estuvieron presentes le dijeron que ya tomara «la decisión».
Enrique Aubry declararía posteriormente que revisarían las cuentas del Congreso entregadas por Corona para no juzgar por adelantado, pero «si abusó, como en cualquier empresa, tiene que irse y él lo sabe».
Entre otras acciones, decidieron dejarlo con menores facultades para tomar decisiones de carácter administrativo y revisar el documento de Marrufo y posteriormente las cuentas de Carlos y si, en su caso, habría irregularidades, acordarían pedirle su renuncia.
Para los coordinadores del PRD y del Verde, a Carlos, dicen, le perdieron la confianza.
La defensa
«No es una pérdida de confianza, se trata estrictamente de ceñirnos a lo que refiere la Ley», señaló posteriormente Carlos al defenderse de la andanada de acusaciones por parte de los diputados.
«Si esto sucediera (pérdida de confianza), presentaría (la renuncia) sin problema», adelantó al increptar a sus críticos la semana pasada a que comprueben irregularidades, porque dice tener las finanzas del Congreso en orden.
«Se me ha criticado porque tengo manga ancha, pero yo no lo pedí. La Ley me faculta a ejecutar las instrucciones tanto del pleno como de la Comisión de Administración, Ha sido un clima de linchamiento y de repente establecen etiquetas, pero yo no pedí las facultades… ellos (los diputados) determinaron que esté fuera el esquema de operatividad».
Declaró también que las compras realizadas están avaladas por los legisladores y la Dirección de Control Presupuestal, es decir, no las determinó solo, precisamente este tema es el que preocupa a los diputados.
Respecto a Beatriz, dice que «quien diga o intuya que mi llegada al cargo esproducto de una gestión que ella hizo, está equivocado».
«Que renuncie»:
Eduardo Almaguer, presidente del PRI Municipal de Guadalajara: «El partido no está involucrado en ningún tipo de irregularidad… nosotros le estaremos pidiendo a nuestros diputados locales que le pidan al secretario que ponga a disposición de los diputados su cargo y toda la información relativa al manejo administrativo del Congreso, para que a partir de esa investigación, pues se tomen las medidas correspondientes».
«Corona debe valorar la situación en la que se encuentra desde el punto de vista político, administrativo y personal. Lo mejor para él sería que pusiera a disposición de los diputados su encargo, su espacio y, por supuesto, toda la información del manejo administrativo»
«Las condiciones son muy adversas para el secretario, que no creemos que le sirva al Congreso, no le sirve a la política. Presenta una imagen del PRI que no es. No compartimos la serie de manejos que se han ventilado públicamente».
Frase
«El partido no está involucrado en ningún tipo de irregularidad… nosotros le estaremos pidiendo a nuestros diputados locales que le pidan al secretario que ponga a disposición de los diputados su cargo»
Eduardo Almaguer, presidente del PRI Guadalajara
Frase «Quien diga o intuya que mi llegada al cargo es producto de una gestión que Beatriz Paredes hizo, está equivocado».
Carlos Corona, secretario general del Congreso del Estado
Frase «Si esto sucediera (pérdida de confianza), presentaría (la renuncia) sin problema» Carlos Corona
Frase «Si abusó (del cargo), como en cualquier empresa, tiene que irse y él lo sabe». Enrique Aubry, coordinador del PVEM en la Cámara de Diputados